lunes, agosto 13, 2007

Soneto

Si por un instante Dios me permitiera olvidar,
que soy un títere de los demás y me entregara un suspiro de vida,
estoy segura que no diría todo lo que pienso pero pensaría dos veces antes de hablar,
daría más valor a la sonrisa de un niño que al dinero en el bolsillo
soñaría más, y realizaría mis sueños sin temor,
no olvidando que en cada parpadeo pierdo segundos de luz,
caminaría cuando los demás paran la marcha, despertaría en el silencio de los otros.
aprendería a escuchar cuando otros hablan y volvería a disfrutar un helado de chocolate.
Si Dios me concediera un hálito de vida, no me preocuparía por como visto,me tiraría al sol, revelando mi cuerpo y también mi alma.

Padre eterno, si me donaras un corazón,
aprendería a escribir el odio, el egoísmo y la envidia en el hielo,
y esperaría el amanecer despierta para verlo fundirse.
Recordaría los poemas de mi infancia y cantaría con Machado a la tierra andaluza,
crearía una romanza a la luna y cantaría con Lorca a Antoñito el Camborio.
Aprendería de nuevo a llorar, regaría con lágrimas mi jardín, para sentir,
el desconsuelo de sus espinas, y el bermellón beso de sus pétalos...

¡Dios mío, que haría si tuviera un trozo de vida..!.

Tal vez…
no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero,
convencería a la especie humana que son mis favoritos y viviría enamorada del amor,
probaría a los hombres que equivocados están al pensar que el amor es para jóvenes,
sin estar al tanto que se envejece cuando dejan de enamorarse,
le daría alas a los niños, pero le permitiría aprender a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido....

He asimilado que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña,
sin saber que la felicidad esta en la forma de subir la pendiente.
He aprendido que cuando un recién nacido abre los ojos a la luz,
atrapa para siempre el amor de su madre.He aprendido que hay que mirar a otro hacia abajo,
solo cuando tienes que ayudarle a levantarse.
He aprendido tantas cosas de la vida que, al final, de nada han de servir
porque cuando me guarden dentro la caja, empezará el olvido.

1 comentario:

Fanny dijo...

Ari, que bonito lo que escribiste pero tambien me dio penita.
Animo , aunque no lo creas igual se te extraña de veritas de veritas
abrazos
Fanny