jueves, julio 02, 2009

Valparaíso

Serpenteando van,
mis recuerdos por tus añosos cerros
de casas que se aferran como balcones de un amplio anfiteatro.
Me sorprendo evocando rostros,
de un momento tan lleno de ilusiones y alegrías.

Soñaba,
encaramándome por tus torcidas escaleras,
en cambiar el mundo,
en revolucionar el futuro,
en hacer verbo y sustantivo el sueño de una realidad patrimonial.
Recorría tus miradores, abiertos ante el ancho mar,
tus iglesias emergiendo de la roca,
entre verdes y veteranos árboles,
que más de una historia han de contar.
Entre quebradas escuchaba el viejo pregón del “mote mei”
y aseguro que,
mis alegrías estaban allí,
donde nadie las veía,
en esas silenciosas y empedradas callejas
donde el viento arrastraba sueños e ilusiones,
donde aquellos que sus raíces allí plantaron
dejaron sus sueños y esperanzas,
y a la vez,
arraigaron en mi alma esa fuerza que entrega el mar.

En cada uno de tus cerros se fijó un recuerdo,
tus callejuelas fueron mudos testigos,
de pensamientos que al viento alzaban el vuelo
arrancádose de mí y perdiéndose en el ancho mar.

Playa Ancha, la del viento, es el recuerdo del espejismo
frente a la Medalla Milagrosa,
alegría efímera, tan efímeras como las monarcas;
Del Cinzano, con la voz raspada de su cantora ascendía al Concepción,
Cerro Cárcel donde la música alcanzó las notas más altas
de mano de un tal Fidel Castro, que cambió la revolución
por la revolución de las notas.
Larraín, Barón, Melosillas con sus sinuosas calles que se unen al camino cintura
El Litre, cerro de salud
Placeres, que se abre como ventana al mar
Las Delicias y tantos otros,
que como Pandora se abrieron a mis juveniles años.

Valparaíso,
hermoso valle que como árbol navideño
es adornado por 42 cerros,
ascensores que trepan cadenciosos,
torres de iglesias que se alzan como queriendo alcanzar el cielo,
entre quebradas, casas y estrechas callejas
como quisiera volver el tiempo
recorrerte y pensarte como otrora,
esconderme en tus calles y volver a soñar con un tiempo mejor.

Support independent publishing: Buy this book on Lulu.
Arianna Marina Bacigalupo Broca
Chilena

Con este poema participo en el segundo Concurso de Poesía de Heptagrama

Mi niño grande

Descansa mi niño grande,
aunque nos hagas falta,
ya debes descansar.
Tu cara pintada, tus ojos tristes
y tu risa a flor de labio
me hacen recordar,
las alegrías de una época despreocupada.
Tus canciones acampan en mi alma,
desde la infancia
eres parte,
de mis recuerdos y del recuerdo
de mis hijos y mi nieta
que no entiende por que Pin Pon,
podía hacerse pequeñito y cantar sobre un piano.
Pin pon,
amigo entrañable,
hermano del alma,
que con tus alegres canciones
acompañabas mis tardes.
Niño grande,
que alegraste y enseñaste a generaciones,
con el Tonki Tonki,
el sol y la luna.
y como enfrentar al doctor.
Pin pon,
hermano grande y pequeño a la vez,
tendremos tus recuerdos
¿pero qué haremos sin tener tu alegría y tu voz.?
Te llevas contigo mi infancia
y Dios te está esperando.
Descansa arrullado en tus canciones,
que nosotros arrullaremos los sueños de nuestros niños.
Descansa mi niño grande,
aunque nos hagas falta,
ya puedes descansar.